Para llevar una vida saludable y adquirir buenos hábitos, hace falta arte y salero para no perder la ilusión y el ritmo. Por suerte, gracias a "Salud con Arte", está a tu alcance adoptar las buenas costumbres. De la mano de alguien como tú, con conocimientos de Medicina y mucha motivación para transmitir lo que te hace falta para conocer tu cuerpo, controlar tu peso, comer bien y sentirte mejor.

Espero que te guste.

31 de marzo de 2014

Agujetas

Las agujetas son una lata, aunque reconozco que tenerlas me produce la satisfacción de haber hecho ejercicio, y la seguridad de que éste haga efecto en mi cuerpo. Pero ¿eso es así? 

¿Realmente las agujetas son el síntoma de que el ejercicio funciona y de que se hace bien?

Vamos a verlo:

¿Qué son las agujetas?

Las agujetas son microrroturas en las fibras musculares debido a una sobrecarga de esfuerzo durante el ejercicio. Estas lesiones microscópicas se traducen en una respuesta inflamatoria del organismo, provocando dolor e incapacidad funcional, es decir,  dificultad para movilizar dicho músculo o miembro.

El músculo se encuentra encapsulado por una vaina fibrosa que rodea todas las fibras para mantenerlas unidas. Cuando se produce una inflamación, ocurre una cadena de sucesos entre los que se encuentra el acúmulo de sangre y sustancias inflamatorias, así como desechos metabólicos producto de la alta actividad celular de reparación que allí está teniendo lugar. Todo este aumento de volumen alrededor de la lesión, produce compresión, ya que el músculo está contenido en la antes mencionada "vaina muscular", y esta compresión provoca excitación de las fibras sensitivas que recogen el dolor, así como dificultad para el movimiento.

¿Los remedios caseros funcionan?

Hay miles de remedios caseros para evitar o acabar con las agujetas, como beber agua con azúcar, volver a hacer ejercicio al día siguiente, etc.

Por supuesto, tras la explicación de qué son y cómo se producen las agujetas, es lógico deducir que nada de esto es cierto. Obviamente la inflamación no se quita con azúcar o con actividad física.

¿Cómo se tratan y cómo se previenen?

Como todo proceso inflamatorio, su tratamiento está basado en el reposo relativo y en un buen chute de antiinflamatorios, esos que todo el mundo conoce, durante uno o dos días.

A parte de eso, lo único eficaz que previene las agujetas, es estirar antes de practicar cualquier deporte. Ya que el estiramiento consiste en distender las fibras musculares previamente, y "acostumbrarlas" al esfuerzo, para que no resulte brusco y las lesiones sean más leves. Y por supuesto, no sobrecargar al cuerpo, ya que las agujetas son el resultado de someter al músculo a una fuerza superior a la que puede vencer. 

En un entrenamiento adecuado, la fuerza tiene que conseguirse gradualmente, para que el músculo sufra lo menos posible.

¿Cuál es el resultado de las agujetas?

Cuando hacemos deporte, estamos provocando microrroturas en nuestras fibras musculares. Aunque no nos sobrecarguemos, aunque no tengamos agujetas luego. Digamos que las agujetas son la respuesta a un mal ejercicio, a un ejercicio forzado. En un ejercicio normal, también hay rotura de fibras, sin embargo, estas roturas son leves, y en el proceso de reparación, se reponen las rotas por muchas más, nuevas y mejores. Por eso los músculos crecen de tamaño cuando llevamos un tiempo entrenando, debido a la hipertrofia celular que allí tiene lugar.

Entonces, podríamos pensar que si hay una mayor rotura (lesión, agujetas), nuestro cuerpo tendería a fabricar aún más fibras y a hipertrofiar más aún el músculo. Pero no es así. Y es debido a que el proceso inflamatorio que tiene lugar debido a las microrroturas, consume mucha energía, energía que de otro modo se podría haber usado para el incremento de fibras. Y además, el tiempo que el dolor nos obliga a estar en reposo y sin entrenar, es suficiente para que el músculo pierda su masa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario